Complicaciones de una #Cesárea-Parte 1
Como toda intervención quirúrgica, la cesárea tiene posibles complicaciones:
Hematoma, infección, dehiscencia de suturas, seroma, o la combinación de ambas.
Para que nos orientemos en la anatomía, primero debéis entender que en la cesárea se abren varias capas. Imaginaos que queremos llegar al fondo de un sofá; primero tenemos la capa externa (piel), después encontraremos una capa de relleno (grasa), más profundo una lámina de plástico duro (músculos abdominales), y al fin llegaremos al acolchado (útero).
El hematoma de pared abdominal está causado por una hemorragia de los vasos sanguíneos entre el músculo abdominal y la piel. Tras la cirugía existe un pequeño vaso que no se ha coagulado y sigue sangrando. Como está entre dos capas, la sangre no puede escapar, y veremos que la herida se hincha, probablemente más un lado que otro. La solución pasa por controlar la hemorragia, o bien se pone peso sobre la herida y se reduce, o se debe volver a abrir la herida para coagular el punto sangrante. Esta última solución pasaría por volver a intervenir en el quirófano.
La infección de la herida sería más tardía, y fuera del periodo hospitalario. Los signos a vigilar siempre son la fiebre, nauseas y vómitos y el mal estado general. Se debe investigar el foco de infección, pudiendo deberse desde a la propia de la herida quirúrgica, por sangre retenida, o bien por un abceso (colección de pus) intrabdominal.
La dehiscencia de suturas y el seroma muchas veces van juntos (como la imagen). Un seroma es una versión reducida del hematoma de pared, una mezcla de sangre y agua. Si la herida está abultada y a tensión por el líquido que queda atrapado bajo la piel, no dejará que el proceso de cicatrización avance y esto hace que se abra la herida al empezar a retirar las grapas, sobre los 9-10 días. La solución pasa por curar la herida todos los días y dejar que se cicatrice de dentro hacia afuera.
Debemos pensar que la cesárea es una cirugía mayor y no una cirugía de bajo riesgo. Se indica cuando es necesaria, y nunca se debe subestimar las consecuencias que puede acarrear. La tasa media en los hospitales públicos oscila entre un 20-25%, en cambio en los hospitales privados, está entorno al 50%, debida en gran medida a las inducciones mal indicadas.
Podéis seguir la leyendo la Segunda parte de las Complicaciones y cómo curarlas (click aquí).
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Saludos.
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